Memoria, feminismo y archivo: libro de Ediciones UTEM pone en valor el legado del MEMCH
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Con 541 páginas, ISBN 978-956-9677-92-2 y una edición de 350 ejemplares, el “Catálogo histórico del acervo documental del MEMCH. Su gesta emancipadora (1917–1997)” fue publicado en 2025 por Ediciones UTEM. El diseño, diagramación, portada y corrección de estilo estuvieron a cargo del propio sello universitario, reforzando una línea editorial comprometida con la memoria histórica y los estudios de género.
El volumen reúne más de 440 documentos inéditos del Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH), organización fundada en 1935. La delimitación temporal 1917–1997 responde a una decisión historiográfica: incorpora antecedentes organizativos previos a la fundación formal del movimiento y extiende el análisis hacia procesos posteriores de memoria y rearticulación, ofreciendo así una perspectiva de larga duración sobre la acción política feminista en Chile.
La estructura del libro contempla un prólogo, una introducción y seis archivadores que organizan el fondo documental: Archivador 1 (documentos 1–75), Archivador 2 (76–111), Archivador 3 (112–205), Archivador 4 (206–265), Archivador 5 (266–332) y Archivador 6 (333–440). Esta arquitectura permite una lectura sistemática del acervo y facilita su uso como herramienta de investigación y formación.

Rigurosidad académica para la memoria feminista
Desde el punto de vista metodológico, el trabajo respetó el material tal como fue encontrado: documentos manuscritos, organizados cronológicamente y conservando su orden original. No se trata de una reescritura ni de una reinterpretación documental, sino de un proceso de rescate, digitalización, clasificación y descripción archivística que mantuvo la integridad del fondo. Esa decisión preserva la materialidad histórica de los textos y su valor como fuente primaria.
La historia del rescate es tan significativa como el contenido mismo. Los documentos, provenientes del archivo personal de una militante histórica, fueron desechados sin conocimiento de su valor patrimonial y recuperados antes de ser retirados por un camión recolector de basura. Ese gesto urgente permitió salvar alrededor de 1.300 cartas y numerosos registros que hoy constituyen un patrimonio documental de relevancia nacional.
El trabajo fue desarrollado por Claudia Rojas Mira, doctora en Estudios Americanos por la Universidad de Santiago de Chile y académica UTEM, y Ximena Jiles Moreno, magíster en Educación por la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y profesora de Estado en Historia y Geografía. Durante más de una década impulsaron la preservación de este fondo, articulando rigurosidad académica y compromiso político con la memoria feminista.

Un espacio institucional activo
En palabras de las autoras, “la línea de trabajo por la cual se ha recordado siempre a la organización —es decir, alcanzar el sufragio universal— no fue pues el único objetivo del MEMCH”. Los documentos evidencian una agenda amplia: derechos reproductivos, campañas contra la carestía de la vida, oposición al fascismo, creación de escuelas nocturnas, iniciativas por la vivienda y centros de salud primaria en distintos territorios. El archivo revela un feminismo popular, territorial y profundamente articulado con las luchas sociales de su tiempo.
El documento N.º 48 del Archivador 1, que solicita la adhesión del MEMCH a una campaña por el indulto de obreros ferroviarios apresados tras una huelga en Santiago, es una muestra de esa inserción política. Allí aparecen nombres como Enrique Kirberg y Elena Caffarena, dando cuenta de redes intersectoriales y de una clara posición frente a conflictos laborales y democráticos.
El prólogo, titulado “Retomando las rutas de acceso al patrimonio documental”, fue escrito por Emma Ramón Acevedo, doctora en Historia por la Universidad Católica de Chile, coordinadora académica del postítulo en Archivística de la Universidad de Chile y actual directora del Archivo Nacional de Chile. Su reflexión sitúa el archivo como un espacio de memoria activa y responsabilidad institucional.
El epílogo está a cargo de Diamela Eltit, reconocida escritora y ensayista, quien ofrece una lectura crítica del archivo como cuerpo textual que interpela las narrativas oficiales y reactiva la memoria feminista en el presente.

Justicia histórica
El resguardo del fondo por parte de nuestra universidad reafirma el compromiso institucional con la preservación del patrimonio documental y con la historia de las mujeres. La universidad no sólo conserva documentos: asume una posición activa en la disputa por las memorias que estructuran el relato nacional.
Más que un catálogo, esta obra constituye una intervención historiográfica y política. Leerla es reconocer que la memoria feminista no es un vestigio del pasado, sino una herramienta crítica para comprender el presente y proyectar futuros más justos.
El archivo del MEMCH, rescatado del olvido material, se convierte así en un acto de justicia histórica y en una invitación a seguir construyendo memoria colectiva.



