Rectora Marisol Durán comparte avances para la construcción del edificio UTEM Las Palmeras en Campus Ñuñoa

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El inicio de los trabajos se estima entre junio y julio de 2026, una vez concluidos todos los procesos que son requeridos para el desarrollo de un proyecto de tal magnitud, teniendo en cuenta que el edificio abarcará más de 10.000 metros cuadrados.

En un encuentro con la comunidad del campus Ñuñoa, la rectora Marisol Durán Santis dio a conocer los avances para la construcción del moderno edificio Las Palmeras, obra que será desarrollada por la constructora Sudamericana, de acuerdo con el proceso de licitación realizado por la universidad, que ya cuenta con toma de razón de la Contraloría General de la República (CGR).

La autoridad precisó que para iniciar las faenas es necesario realizar una serie de trámites previos, siendo uno de ellos el financiamiento del proyecto, que será con una modalidad compartida: una parte inicial la aporta la universidad y el resto a través de un endeudamiento, dada la magnitud del proyecto, de más de 10.000 metros cuadrados.

La rectora explicó la secuencias de gestiones que la universidad debe realizar antes de iniciar la construcción del edificio, una de ellas es gestionar el financiamiento, incluida la autorización de endeudamiento por la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Hacienda, gestión que ya está realizada; la elaboración de las bases de endeudamiento, que se encuentran aprobadas por la CGR, trabajo que se desarrolló durante el mes de febrero, lo cual es un indicador de la salud financiera de nuestra institución. Ahora corresponde hacer la licitación que se iniciara en los próximos días.

Por otra parte, la rectora indicó las gestiones realizadas para que el proyecto cuente con inspectores técnicos de obras, encargados del monitoreo permanente de los trabajos, función que cumplirán expertos del Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Estructuras y Materiales  de la Universidad de Chile (IDIEM), por medio de un convenio entre ambas universidades.

Además, la universidad contratará al estudio de arquitectura de Jorge Luis Marsino, que ya elaboró el proyecto, aprobado por la Dirección de Obras Municipales de Ñuñoa y, adicionalmente, deberá contratar al gerente del proyecto, quien coordinará a tiempo completo el trabajo de las empresas involucradas en la construcción del edificio, supervisando todas las labores.

Otro aspecto importante abordado por la autoridad fue el plan de mitigación que se pondrá en práctica mientras se desarrolle la obra, a fin de garantizar la continuidad del proceso formativo y en general el funcionamiento de las Facultades ubicadas en el campus y de los servicios de deporte, salud, además de la posibilidad de disponer de estacionamientos.

Al respecto informó que se habían estudiado diferentes alternativas y que, finalmente, considerando la colaboración entre las universidades estatales, se firmará un convenio con la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE) para disponer de espacios donde se dé continuidad a los servicios prestados por SESAES y a las actividades deportivas de nuestros estudiantes. Ello, por supuesto, implicará acondicionar y trasladar el equipamiento necesario para dicho funcionamiento.

La misma universidad facilitará además un espacio considerable para que las y los funcionarios del campus puedan estacionar sus vehículos mientras se desarrolla la obra.

En el diálogo con la comunidad del campus, la Rectora y otras autoridades universitarias respondieron a diversas preocupaciones manifestadas por funcionarios y funcionarias, entre ellas el ruido que se generara con motivo de las obras.

La construcción del edificio traerá múltiples beneficios, entre ellos la mejora de la imagen institucional, transitando de un espacio concebido originalmente para educación secundaria hacia un campus modelo de universidad compleja. Se contará con un edificio sustentable y tecnológico que, a su vez, aumentará los metros cuadrados disponibles de aulas, laboratorios y servicios, permitiendo desarrollar un polo tecnológico para nuestra casa de estudios en un sector eminentemente universitario, con presencia urbana en apertura a la ciudad y generando nuevos vínculos entre la institución y el medio.


El incremento en espacios se distribuye en un 75% para salas de clases, laboratorios, salas de estar y estudio y servicios; mientras que el restante 25% corresponde a espacios de circulación y estacionamientos, según establece la normativa. Contará con accesibilidad universal e incluirá nuevas áreas verdes, terrazas y áreas para la vida estudiantil y académica. Un edificio moderno, que recoge las necesidades de nuestra comunidad y su diversidad, así como los objetivos de excelencia que requiere una Institución de Educación Superior que responde a los estándares de calidad y que permite su proyección.

El proyecto refleja el sello de la modernización de los procesos académicos y una proyección del Campus Ñuñoa, del área tecnológica, de la sustentabilidad y la responsabilidad social.

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