Rectora participa en encuentro universitario internacional sobre los ODS

Autor: UTEM|
• En la ocasión, hizo un llamado a promover un nuevo pacto social que permita avanzar en la materialización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el ciclo pospandemia.

El conversatorio se realizó en el marco del Octavo Congreso Internacional de la REDUE, organizado por la Red Universidad – Empresa de América Latina y El Caribe, y la Unión Europea (REDUE – ALCUE), y se refirió a los “retos y estrategias de las Universidades ante la persistencia de la pandemia”. El evento fue moderado por el presidente de la entidad, Carlos A. Chávez Rodríguez, académico de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y contó con la participación de Brigitte Baptiste, rectora de la Universidad EAN de Colombia; Christian Torres Ortiz Zermeño, rector de la Universidad de Colima, México; y la rectora de la UTEM.

El intercambio se centró en la eventualidad de que la persistencia de la pandemia, pueda implicar una modificación de las previsiones realizadas en su momento para definir los ODS, que implicaría reasignar prioridades, recalcular plazos, introducir nuevos ejes estratégicos e, incluso, rehacer los Objetivos de Desarrollo Sostenible. También se dialogó sobre las tareas prioritarias de las instituciones de educación superior en este nuevo escenario.

Al respecto, la rectora Marisol Durán Santis señaló que “la pandemia del COVID–19 ha confirmado la profunda validez de la formulación de los contenidos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030”.

Resulta evidente que la pandemia provocará impactos negativos sobre la Agenda 2030, en general por el incremento de las desigualdades por la desaceleración económica mundial y, en específico, por el detrimento global de las condiciones sanitarias. Ello puede representar un punto de inflexión negativo para avanzar en la materialización de la integralidad de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, dijo. Sin embargo, sostuvo que la pandemia “también puede ser una potencial oportunidad para que se reorienten los esfuerzos hacia el mundo que aspiramos construir”.

La crisis pandémica ha visibilizado los limites estructurales de un modelo de desarrollo, que asume al mercado como el único o principal mecanismo de asignación de los recursos y de regulación de la convivencia social, así como las brechas y las insuficiencias del sistema de protección social y los mecanismos para la sustentabilidad ambiental. Entonces, representa una oportunidad en la medida que ha confirmado el imperativo de repensar el desarrollo, como condición para delinear respuestas para un mundo post–pandemia”, expuso.

Pensamos que se requiere un Estado social y democrático de derecho, en base a un nuevo pacto social en los ámbitos fiscal, social y productivo, que incluya la universalización de los derechos”, enfatizó. Agregó que “es necesario un Estado proactivo en derechos sociales y una economía resiliente, con inclusión social y sustentabilidad como ejes orientadores de la recuperación en el terreno económico y también en la resolución sanitaria de la crisis. Ello debe ser incorporado como nueva centralidad estratégica de los países a la hora de considerar los nuevos desafíos que impone la pandemia en la implementación de la Agenda 2030 y en el camino hacia el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

La rectora de la UTEM señaló que “la pandemia ha mostrado que el crecimiento económico no puede emprenderse a costa de las riquezas naturales y humanas de nuestros países”. En este sentido, dijo, las universidades “pueden y deben desempeñar un papel determinante, lo que implica que repiensen sus tareas prioritarias”.

Marisol Durán aseveró que “la materialización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible no solo es necesaria, sino que se ha transformado en una urgencia en la crisis pandémica. Para ello se requiere un nuevo pacto social, que permita un avance en los Objetivos de Desarrollo Sostenible en que recae el impacto económico–social de la pandemia, como –por ejemplo– el fin de la pobreza, el trabajo decente y el crecimiento, o la reducción de las desigualdades. A ello agregamos con un especial énfasis el Objetivo N° 5 sobre igualdad de género, pues es evidente que las mujeres son uno de los colectivos más impactados por la crisis”.

Es tiempo de reinstalar la necesidad de lograr un desarrollo que equilibre la sostenibilidad medioambiental, económica y social con la protección de derechos y con el crecimiento. En ese empeño, las universidades estamos llamadas a ser protagonistas claves, desde nuestras capacidades, produciendo y otorgando conocimientos y soluciones para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, generando instrumentos para su implementación, incorporándolos a nuestra gobernanza institucional, y proporcionando liderazgo para articular alianzas entre la sociedad civil con el mundo público y privado”, indicó.

Señaló que, “para ello necesitamos una definición del Estado y toda la sociedad que asuma, con un sentido de urgencia, el Objetivo N° 4: Educación de Calidad. Las instituciones de educación superior deben jugarse a fondo por hacerlo posible, como nos proponemos acometerlo en Chile en el proceso constituyente”.

Luego de una prórroga de un año debido a los efectos de la pandemia, la Red Universidad – Empresa ha realizado el Octavo Congreso Internacional de la REDUE con el tema de la vinculación de las universidades con los actores económicos y “el desafío del desarrollo sostenible en el nuevo escenario global: retos y oportunidades”. La Red forma parte de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL).

Etiquetas:

Deje un Comentario

WordPress Video Lightbox Plugin